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Hace exactamente 41 años, Julio César Strassera pronunciaba la frase que se convertiría en un emblema de la democracia argentina: “Señores jueces: Nunca más”. Fue el final del alegato de la fiscalía en el Juicio a las Juntas Militares, luego de siete jornadas de exposición en las que se describió el plan sistemático de secuestros, torturas y desapariciones instrumentado por la dictadura.

El 18 de septiembre de 1985, la sala estalló en aplausos. Mientras Videla salía con la mirada desafiante y Viola insultaba a las tribunas, Strassera y su adjunto, Luis Moreno Ocampo, se fundían en un abrazo cargado de alivio y emoción. Esa imagen quedó grabada como símbolo de un proceso judicial que enfrentó amenazas, presiones y dudas, pero que logró sentar a los máximos responsables del terrorismo de Estado frente a la justicia.

No solo fue una pieza jurídica destacada, sino también un mensaje pedagógico y contundente: la paz debía fundarse “no en el olvido sino en la memoria; no en la violencia sino en la justicia”.

A cuatro décadas de aquel día, el alegato del “Nunca Más” sigue siendo uno de los hitos más recordados de la historia democrática argentina y un legado que todavía interpela a las nuevas generaciones.

Fuente: El Marplatense