Skip to main content

El Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Personas, Mujeres y Niños/as fue instaurado en 1999 por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres en Dhaka, Bangladesh. El objetivo de la fecha es denunciar las prácticas abusivas del tercer negocio ilegal más lucrativo del mundo, detrás del tráfico de armas y de drogas.

Se considera explotación sexual a cualquier tipo de actividad en que una persona utiliza el cuerpo ajeno, ya sea de adultos, niños o adolescentes, para poder sacar un provecho de carácter sexual y/o económico, todo esto bajo una relación de poder. Se calcula que en todo el mundo hay casi dos millones de víctimas de trata y explotación sexual, que es una de las más graves y brutales violaciones de los derechos humanos.

Este día es una oportunidad para la concientización sobre esta problemática, así como para aprender las formas de prevención y denuncia, que son las principales herramientas contra la trata. Es importante destacar que la práctica es considerada una forma contemporánea de esclavitud, ya que es una práctica que cosifica a las personas y las convierte en mercancía, con el fin de someterlas y explotarlas.

El 23 de septiembre de 1913, la Argentina dictó la primera norma legal en el mundo contra la prostitución infantil, impulsada por el diputado socialista Alfredo Palacios. Se trató de la Ley 9.143, conocida también como “Ley Palacios”, que protegía a las víctimas de explotación sexual y penalizaba a los responsables.

Hoy en día, contamos con la Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, la cual fue modificada en el 2012 por la Ley 26.842 e incorporada en el Código Penal. Esta ley es modelo para la región por sus estándares de combate a la trata de personas y de garantía de los derechos de las víctimas, dando cumplimiento al “Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños”, el cual fue adoptado por las Naciones Unidas en el año 2000.

Fuente: elDiarioAR