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Nuestra Secretaria Nacional de Derechos Humanos, Género e Igualdad, Claudia Ormachea junto a la Secretaria General de la Seccional Buenos Aires, Alejandra Estoup  inauguraron el panel “Frente al negacionismo volvemos a la historia y a la memoria como acción política”, en el marco de un nuevo 24 de marzo en la Argentina.

En el panel disertaron Dora Barrancos, investigadora, socióloga, historiadora, educadora y feminista quien hoy preside la Comisión provincial por la Memoria; Federico Lorenz, historiador y novelista, actualmente es Jefe del Departamento de Historia del Colegio Nacional de Buenos Aires, e investigador independiente del Conicet; Paula Eva Logares, trabajadora bancaria, fue secuestrada junto a sus padres, Monica Grinspon y Ernesto Logares en Uruguay  en 1978; Miriam Lewin, periodista y sobreviviente de la ESMA, fundamentalmente en radio y televisión; y Julian Axart, abogado y escritor, hijo de Ana Ines Della Croce y Rodolfo Axat, ambos detenidos desaparecidos en abril de 1977.

En la actividad de hoy se profundizó sobre un tema crucial para nuestra memoria colectiva: las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la última dictadura militar en Argentina. Los/as expositores/as reflexionaron sobre las voces surgidas en los últimos años que cuestionan la magnitud de los crímenes cometidos durante ese oscuro período de nuestra historia. Voces que impulsan, de manera sistemática, discursos negacionistas sobre la desaparición forzada de personas, la tortura, la existencia de centros clandestinos de detención, tortura y exterminio y el robo de bebés.

En el actual contexto político, con figuras como Javier Milei y Victoria Villarruel al frente del Gobierno Nacional, los argumentos en torno a una supuesta “guerra contra el terrorismo” han resurgido con fuerza. Estos discursos se asemejan, en gran medida, a los utilizados por la dictadura para ocultar los crímenes de lesa humanidad cometidos contra decenas de miles de ciudadanos argentinos. Aquellos secuestrados, torturados, asesinados, exiliados y desaparecidos por el régimen cívico-militar, siguen siendo víctimas de un intento de olvido y distorsión.

Lo que es aún más alarmante es que estos sectores no solo buscan negar los hechos probados por la justicia y la historia, sino que reivindican el horror. El negacionismo es una táctica peligrosa que pretende borrar la memoria histórica y minimizar la responsabilidad de aquellos que instauraron un régimen de violencia y persecución, que con un plan sistemático de exterminio y un modelo neoliberal, continúa afectando al pueblo argentino hasta nuestros días.

A pesar de estos intentos de banalización y olvido, las amplias mayorías nacionales y populares seguimos levantando las banderas de la memoria colectiva. La lucha por la verdad, la justicia y la reparación sigue siendo un faro que guía nuestras acciones. El legado de las Madres, Abuelas, HIJOS y otros organismos de derechos humanos está vivo en nosotros. Nos toca a todos y todas disputar el presente y seguir construyendo un futuro democrático, basado en los principios fundamentales de la verdad, la memoria, la justicia y la reparación.