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22/8/17 – Marcha al Congreso por el cambio de la política económica.


Miguel Ángel Fernández Pastor, reputado especialista sobre nuestro sistema previsional, frecuentemente consultado por nuestra Secretaría de Previsión Nacional, realizó para el sitio El Cohete a la Luna, en diciembre pasado, una síntesis sobre la situación de los trabajadores jubilados tras la gestión gubernamental 2015-2019, que es adecuado tener en cuenta en estos momentos críticos donde se debate su futuro. Aquí un extracto.

DESTRUCCIÓN. LA LEY DE REPARACIÓN Y BLANQUEO

Fernández Pastor, analiza:

“La primera acción concreta del gobierno ocurrió a mediados de 2016, y fue lo que se llamó la Ley de Reparación Histórica,  que venía acompañada de un blanqueo escandaloso, que en mi opinión configura una falta ética aberrante ya que mezcla la opulencia de los ricos inmorales –que mantuvieron ocultos la friolera de 126.000 millones de dólares– con las necesidades y reivindicaciones del colectivo de adultos mayores.  Es decir… por un lado los más inescrupulosos –entre ellos los familiares del presidente– blanqueando el dinero obtenido de la manera más espuria y por otro lado, los más humildes que ganaron un beneficio previsional con la dignidad del trabajo”.

Esa inmoral ley de Reparación Histórica tuvo consecuencias prácticas desoladoras:

1. Permitió que se liquidara una gran parte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, autorizando operaciones de venta de activos hasta entonces prohibidas. Allí aparecieron los CEOs de “Premier League” con Toto Caputo  (ex Presidente del Banco Central)… Si algo faltaba para que el daño se complete, la presencia del FMI reclamando su parte configuró la debacle total.

2. Instauró una comisión para hacer una reforma a la que llamaron “de sustentabilidad previsional” que tenía por objeto, si ganaban las elecciones, implementar el regreso a un régimen de capitalización individual.

3. Creó la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), una prestación que se recordará como la claudicación ética más grande en la historia previsional argentina: el beneficio pasó a ser el 80% de la jubilación mínima, es decir un mínimo de otro mínimo, pero además esta prestación no genera derecho a pensión ni siquiera en los hijos discapacitados y si alguien tiene una PUAM y fallece, su cónyuge pierde el beneficio. Asimismo aumentó la edad de acceso a la prestación jubilatoria para las mujeres más pobres, de 60 a  65 años.

4. Eliminó el Plan de Inclusión Jubilatoria, ya que si bien lo prorrogó no se cambió la fecha hasta la cual se podían incorporar períodos, omisión que transformó la prórroga en letra muerta.

5. Recibió los intereses del blanqueo al que llamó “sinceramiento fiscal” y los administró en una cuenta contable irregular, ya que tenía la obligación de enviar los excedentes al FGS y en vez de hacerlo los mantuvo  en una cuenta, en pesos, en una contabilidad paralela. Tanto es así que Basabilvaso (titular de la ANSeS) informó por un lado a la Comisión Bicameral de seguimiento de los fondos de la seguridad social, que había 11.000 millones de dólares y que alcanzarían para pagar la reparación histórica a 2.4 millones de personas hasta 2019, pero luego en el presupuesto de ANSES se contabilizaron sólo 8.6 millones de dólares y con la reparación histórica se homologó y se puso al pago menos de un tercio del universo objetivo informado. Así y todo, los fondos se agotaron en 2019.

6. Produjo una distribución inversa de recursos dentro del propio sistema ya que les dio más a los que más ganaban mientras les restringía los ingresos a los que menos recibían. Tanto es así que los únicos jubilados y pensionados que a lo largo de estos cuatro años no perdieron respecto de la inflación corresponden al decil que más gana, mientras que quienes menos ganan perdieron casi el 30% de poder adquisitivo”.

APARECE EL FMI

“A fines de 2016, prosigue Fernández Pastor, apareció por primera vez el FMI a hacer la revisión técnica prevista en el artículo cuarto de su estatuto, situación a la que deben someterse todos los gobiernos deudores. En ese momento la Argentina no le debía un solo peso al FMI, sin embargo el gobierno de Macri accedió a esa revisión y escuchó sus  cuatro recomendaciones:

1. Aumentar la edad de acceso a la jubilación, en especial de las mujeres (…esa tarea ya estaba cumplida con la ley de reparación histórica).

2. Hacer un régimen previsional sustentable. …Con este eufemismo se pretendía llegar a la privatización del sistema.

3. Modificar la tasa de sustitución… bajar la relación entre lo que gana un trabajador en actividad y lo que pasa a ganar cuando se jubila. Unos meses después empezarían a cumplir con esta manda.

4. Modificar la ley de movilidad”.

EL CAMBIO DE LA LEY DE MOVILIDAD

“En diciembre de 2017 y luego de ganar las elecciones, el gobierno propuso cambiar la fórmula de movilidad jubilatoria. La fórmula propuesta inicialmente ataba los beneficios de la seguridad social a la inflación, una auténtica indexación. Ya en el Senado y durante la sesión de comisión, el entonces Senador “opo-oficialista” Miguel Pichetto propuso un cambio mágico: que la nueva fórmula fuera un 70% inflación y un 30% RIPTE… Mientras los diarios especulaban cuánto era el ajuste, un coro de funcionarios repetían que con la nueva fórmula los jubilados ganarían un 4 o un 5 % por sobre la inflación, por el contrario: en 2018 perdieron el 18,8% y para el 2019 la pérdida alcanzará a un 5% extra”.

Pero a su vez, esa fatídica ley de  movilidad jubilatoria creó tres categorías de mínimas jubilatorias:

1. Los jubilados y pensionados del régimen general, quienes perciben el 82% del salario vital mínimo y móvil. En todo ese tiempo, el Salario Vital Mínimo y Móvil, se mantuvo absolutamente depreciado, lo que en ocasiones muy especiales y por escaso tiempo significó un beneficio adicional para un universo acotado de personas.

2. Los jubilados del plan de inclusión jubilatoria, a los que despectivamente llaman “los de la moratoria”, que cobran la mínima a secas.

3. Los de la Pensión Universal para el adulto mayor, que perciben el 80% de la mínima jubilatoria.

Pero ello no fue todo, excluyó de la fórmula a la actualización del primer haber jubilatorio a los trabajadores activos, a quienes no se les aplica el 70% de la inflación sino que se actualiza en forma íntegra por el RIPTE. Esto representó una disminución notable de la jubilación futura de los actuales trabajadores activos, por lo que la tasa de sustitución –de continuar las cosas como hasta ahora–, pasará a representar el 48% del haber de actividad, muy lejos de 60% reinante en 2015”.

BRUTAL AJUSTE

“Con estas pocas medidas el gobierno anterior concretó un brutal ajuste… Según el economista Juan Enrique los beneficiarios de las jubilaciones y pensiones perdieron durante los 4 años de Macri el 27,4%… del mismo informe surge con claridad que desde el nacimiento de la antigua fórmula de movilidad en 2009 hasta diciembre de 2015, mejoró los haberes de todos los jubilados y pensionados en un 25,88%.

…Según un informe del CEPA y otro del Doctor Leonardo Calcagno  de la Universidad de Orleans, si al haber mínimo de diciembre de 2015, de $4.299, se le aplicara la vieja fórmula de movilidad, el haber sería de $ 16.108, es decir un 14,5% más, mientras que la mínima actual (diciembre 2019) alcanza a los $ 14.068.

Para finalizar Fernández Pastor precisa “vale la pena observar que pasa con el bono de $5.000 que se cobró el día viernes 27 de diciembre por decisión del nuevo gobierno. La mínima por estos dos meses alcanzará los $19.068, es decir un 35,54% más que el haber jubilatorio mínimo actual. Por lo tanto, el gran desafío del nuevo gobierno se centra en cómo hacer para que ese incremento se continúe en el tiempo…”.

CON LOS JUBILADOS NO

Eso sostuvo la Asociación Bancaria, en un multitudinario acto ante el Congreso de la Nación de la Corriente Federal de Trabajadores junto a otros sindicatos y organizaciones sociales,  confrontando tanto con la reforma previsional como con un proyecto de reforma laboral, que no prosperó, ambos requeridos por el FMI. Ese acto fue cerrado con un discurso de nuestro Secretario General Sergio Palazzo el 29 de noviembre de 2017, día en que en el Senado con la señalada y siniestra complicidad, se abrió paso a la reforma arriba reseñada. En diciembre del mismo año la volvimos a repudiar junto a otros sindicatos a pesar de la represión. Fue en ese momento preciso donde la inmensa mayoría de los argentinos comenzó a determinar el fin del gobierno de CEOS empresarios que asoló a nuestro país, consagrado por las elecciones de octubre pasado, y a exigir en los hechos –no lo olvidamos– la unidad de los distintos sectores de la oposición, la que recién se arribó hace escasos 8 meses al cierre de esta edición.

REUNIÓN EN LA ANSES

Con esa autoridad, con conciencia y compromiso del respaldo que necesita el nuevo gobierno, ante esta dura realidad, es que, el 22 de enero formamos parte de una representación de la Corriente Federal de Trabajadores que se entrevistó con el entonces Director Ejecutivo de la ANSeS, Alejandro Vanoli. Lo hizo con una posición coherente: por más crítica que sea la situación de ninguna manera se pueden afectar los derechos de los jubilados.

Por eso es necesario promover una urgente investigación sobre el vaciamiento durante la gestión macrista del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. El FGS entre 2016 y 2019 perdió, según la ANSeS, el 70 % de su valor medido en dólares. Ya a marzo de 2019, según cifras oficiales, estaba reducido a un monto de 41.960 millones de dólares. Es decir la pérdida superaba los 22.500 millones de dólares, aproximadamente el equivalente a 87 millones de jubilaciones mínimas.

En esta reunión también se consideró la difícil situación, inclusive de violencia, que –a fines de diciembre pasado– atravesaron bancarias y bancarios encargados del pago a jubilados, debido a la incalificable decisión de todos los bancos de incumplir el art. 7 del Decreto 73/2019, que determinaba pago del referido bono de $ 5.000.- que estipulaba que esta suma no debía sufrir ningún tipo de descuento.


EL PAÍS EN EL QUE ESTAMOS

El actual gobierno heredó una crisis sin precedentes, ya que el gobierno encabezado por Mauricio Macri, prácticamente DUPLICÓ todos los indicadores NEGATIVOS: más del 10% de desocupados, 42% de pobres (contra 25%, en 2015), actividad industrial con una capacidad ociosa del 50%, inflación de más del 50%, recesión, desindustrialización, etc. Además de millones de personas con IMPOSIBILIDAD o dificultades para COMER en uno de los principales países PRODUCTORES DE ALIMENTOS, una deuda externa HISTÓRICA e INNECESARIA, por su volumen y por sus condicionalidades, con vencimientos IMPOSIBLES, y que nos somete a CIEN años de dependencia.

En ese contexto el gobierno ha comenzado la reconstrucción de nuestro país priorizando a los sectores más vulnerados por la catástrofe económica durante estos cuatro años, a través de planes imprescindibles como las Tarjetas Alimentar, los medicamentos gratuitos para los afiliados al PAMI y los bonos para jubilados/as, pensionados/as y beneficiarios/as de programas de ANSES, entendiendo que las mismas no sólo benefician a destinatarios directos sino que, en tanto esos recursos se vuelcan al sistema a través del consumo, comienza a ponerse en movimiento la economía y la producción.

Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de La Emergencia Pública

En el marco de la ley de emergencia económica el nuevo Poder Ejecutivo suspendió la movilidad jubilatoria regresiva implementada por Macri, y la reemplazó, mediante Decreto 163/2020, por porcentajes de aumentos diferenciales de acuerdo al monto de los haberes.

Pero, aun cuando estas medidas fueron anunciadas como coyunturales por un breve período ya que se va a dictar una nueva movilidad, se genera una brecha con sectores apenas mejor posicionados que los mencionados, y vulnera las expectativas y necesidades de vastos sectores de los/as trabajadores pasivos/as.

Siempre hemos planteado la necesidad de reforzar las jubilaciones y pensiones mínimas, porque a pesar de la aplicación de las leyes de movilidad, se encontraban por debajo de la línea de pobreza, pero vemos con preocupación que el resto de los haberes aumentan en porcentajes menores, quedando peligrosamente debajo del nivel inflacionario.

La lucha por la defensa de los derechos previsionales

Desde La Bancaria, nuestro Sindicato, peleamos como pocos para evitar la sanción de la nefasta reforma jubilatoria macrista, nos movilizamos a diario, fuimos corridos y gaseados, porque creemos firmemente que quienes trabajaron toda su vida e hicieron sus aportes de ley deben recibir un haber digno y justo cuando culminan su vida laboral.

Peleamos por todos/as los /as trabajadores jubilados/as pero, en particular, por nuestros/as compañeros /as jubilados/as y pensionados/as bancarios/as quienes, en esta oportunidad, quedarían en desventaja.

NUESTRO COMPROMISO

Entendemos la gravedad de la crisis, la bomba de tiempo de la deuda externa, la necesidad de encarar soluciones urgentes e imprescindibles (ya que está en juego la vida de millones de argentinos/as, de hecho, con inmenso dolor hemos visto morir niños/as por desnutrición en lugares marginados de nuestro país), a la vez que integrales para tratar de reconstruir una economía destrozada y una sociedad partida al medio y expulsada a una caída vertiginosa.

Pero NO aceptamos que nuestros/as jubilados/as y pensionados/as deban pagar la crisis que nos legó (aunque lo desconozca) el gobierno de Macri, porque en cada crisis y cada vez que interviene el FMI, son los jubilados/as quienes deben soportar el embate.

Por tanto, vamos a estar alertas monitoreando las jubilaciones y pensiones para que no pierdan valor en términos reales y a medida que veamos esa evolución, y la eventual y paulatina superación de la emergencia nacional, procederemos en consecuencia.

Buenos Aires, 27 de febrero de 2020

SECRETARIADO GENERAL  NACIONAL  DE LA ASOCIACIÓN BANCARIA