Skip to main content

El sábado 17 de agosto de 1850, a las tres de la tarde, murió el máximo prócer de nuestra historia, el general José de San Martín. Fue en Boulogne-sur-Mer, un puerto sobre el canal de la Mancha, la última etapa de su largo exilio en Europa. Junto a él estaban su hija, Mercedes, su yerno, Mariano Balcarce, y sus dos nietas, Josefa Dominga y María Mercedes.

La historiografía mitrista exaltó su figura militar e invisibilizó su potente posicionamiento político.

Norberto Galasso, apasionado investigador de la vida de San Martín, así define al “verdadero San Martín: nacional, en tanto le legó su espada a Rosas por defender la soberanía y fue enemigo de Rivadavia expresión del imperio inglés; latinoamericano, en tanto luchó por la liberación y unificación de varios países, admiró a Bolívar y respetó a los pueblos originarios a quienes llamaba “nuestros paisanos, los indios”; popular en tanto escribió “odio todo lo que es lujo y aristocracia”; intervencionista en economía (como lo demostró en Perú) y hasta expropiador (como lo demostró en Cuyo)”.

Fuente: https://www.radioencuentro.org.ar/